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El Barrio Plan 3000
Todos los emigrantes que llegan a Santa Cruz, procedentes en su mayor parte del altiplano tienden a asentarse en los barrios periféricos de la ciudad, uno de ellos el Plan 3000.
Kollas (del altiplano) y Cambas (del oriente) conviven en el Plan 3000 sufriendo y padeciendo todas las necesidades y problemáticas que se producen en buena parte del sistema. En el año 1983 en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra se produjo una catástrofe natural, el famoso "turbión" del río Pirai, desborde del mencionado río como consecuencia de las intensas lluvias caídas en días anteriores, por lo que cientos de personas perecieron ahogadas y aproximadamente unas 3.000 familias quedaron sin viviendas. Por esta razón, el Gobierno municipal de aquél entonces procedió al realojo de las familias damnificadas en una zona situada a 12 Km. al suroeste de la ciudad de Santa Cruz, lugar que posteriormente tomó el nombre de Plan 3000, donde las familias afectadas tuvieron que empezar una nueva vida.
Después de 16 años, este barrio periférico marginal, hoy con el nombre de Ciudadela Andrés Ibáñez, tiene una población de casi 150.000 habitantes.
Sin embargo, las condiciones de vida de este barrio, en la mayoría de los casos son paupérrimas: el 60% de la población vive en la pobreza y el 40% en la miseria. Solamente existen dos avenidas "asfaltadas", las demás calles son pura arena que en época de lluvias se embarra haciéndose impracticable, mientras que en época de viento se levanta envolviendo y molestando a las personas que se desplazan a pie a sus lugares de trabajo. No existe alcantarillado y el alumbrado público no llega a todos los barrios.
En el sector educativo, el gobierno municipal no ha construido ni una sola escuela completa en el Plan 3000 desde el año 1995, los que hay han sido levantados por obra de la iglesia y del proyecto Hombres Nuevos.
El Plan 3.000 está dividido en unidades vecinales con más de 19 barrios, en los que casi no existe recogida de basura, y esta contaminación es foco de enfermedades entre su población. Esto sumado a la falta de dinero para comprar alimentos, malos hábitos de cocina, falta de higiene, formación y educación hace imposible la atención médica, siendo causa de muchas muertes por desnutrición.
Las condiciones de vivienda son escandalosamente indignas. El lote tipo de 300 m2 sólo tiene habitables 16 m2, que es lo que suele ocupar la vivienda. El tejado de esta vivienda es de Uralita, calamina, chapa, plásticos, cartones, tablas de maderas...
Las familias que las habitan están compuestas por 6 u 8 personas. Hijos y padres conviven hacinados en la misma pieza.
Algunas viviendas poseen en el lote letrina y ducha, pero la mayoría no tiene baño y sólo dispone de un grifo que sirve para asearse "en plena calle", ya que el lote está bordeado por un simple alambre de vía pública.
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